Hace 10 años yo estaba en un país extranjero, no tenía trabajo y estaba triste, la primera migración siempre es la más complicada. No sabía muy bien qué sería de mi vida, pero lo que sí sabía es que quería hacer algo para estar mejor. Mi historia de vida, mi historia con el espejo; en verdad mi pelea constante con el espejo me llevó a querer aprender cómo sentirme mejor con lo que veía de mí misma.
Cuando comencé a aprender de imagen personal nunca me imaginé que esas ganas de que muchas mujeres supieran que incorporando pequeños y simples cambios en la forma como seleccionamos la ropa, su relación con el espejo cambiaría, nunca me imaginé que 10 años después estaríamos aquí celebrando este cumpleaños.
Hace 10 años cuando dije voy a comenzar a desarrollar esta idea, porque la verdad no tenía nada que perder, nunca me imaginé en lo que se convertiría. Estaba en mi casa de Buenos Aires sola, con mi computadora y comencé a escribir lo que sería este proyecto, pero lo que nunca me imaginé fue que esa idea sería mi salvavidas, que sería mi lugar en el mundo y el lugar seguro de muchas mujeres.
Desde hace 10 años Project Glam es mis buenos días, es mi compañero en estos años en donde estuve sola en muchos, muchos momentos. Fue el impulso para levantarme en los inviernos oscuros de Suiza, y la estructura para vivir una vida emocionante, cuando yo estaba viviendo la vida de otro.
Project Glam me enseñó que la constancia, la disciplina y la pasión dan resultados y que si uno trabaja todos los días con un objetivo claro las cosas pasan.
Project Glam me ha dado las satisfacciones más lindas y también las angustias más grandes.
En el 2018 en medio de un año complicado me llegó un mail de Pinterest, el mail decía: queremos lanzar nuestra división en Español y nos gusta mucho tu trabajo, queremos reunirnos contigo para que nos cuente de Project Glam y para que ideamos una forma de poder trabajar juntos. Pensé que era Spam, pero busqué en Linkedin la persona que firmaba el mail y de verdad trabajaba en Pinterest. Imagínense que una de las startup más grandes del mundo quería trabajar conmigo.
Ese mismo año di mi primera conferencia internacional, un salón del Hilton de Bogotá: 100 mujeres que pagaban para irme a escuchar, incluso algunas habían viajado desde otros estados. Después de llorar en el baño del susto metí la barriga y salí a decir lo que tenía que decir. Después de ahí vino Quito, Madrid, Santo Domingo, Medellín, Miami y Caracas.
En el 2019 se repitió la historia con Facebook, que querían ser nuestros mentores y en el 2021 con Google. En todas pensé que era Spam… como nos cuesta creer en nosotras mismas.
Durante todos este años fui poco a poco construyendo el equipo de trabajo más increíble, mi equipo soñado… un equipo que está tan comprometido como yo en aportar valor y en ayudar a las mujeres a sentirse mejor con el espejo.
Cuando en el 2015 comencé, muy poca gente creía en mí y en mi idea. Tener un proyecto 100% digital era algo parecido a un absurdo. Cobrar por cursos en internet para enseñar a que las mujeres se vistieran sonaba a cuento chino.
Cuando llegó la pandemia y nadie sabía qué hacer con sus negocios nosotras teníamos 5 años de ventaja. Teníamos una plataforma propia, una metodología que habíamos creado en casa, un equipo que hacía cosas increíbles e hicimos cosas increíbles y la sobrevivimos juntas. Con mi equipo regado por el mundo hicimos fiestas temáticas, nos acompañamos, hicimos un congreso virtual en youtube, un podcast… mil cosas, pero lo más importante lo hicimos juntas.
Durante estos años han pasado miles de cosas distintas: viví en 4 países distintos, viaje por el mundo, di conferencias, me fui de vacaciones, sobrevivimos a una pandemia, se murieron mis dos abuelas, que eran las mujeres más importantes de mi vida y me separé de mi esposo después de 17 años juntos… como decimos siempre los dos “la vida entera”.
En el 2023 regresé a Caracas con el corazón roto, muy roto y lloré todos los días del primer mes y no seguí llorando porque cuando me di cuenta que no podía parar de llorar busqué ayuda. Project Glam siempre estaba ahí, estaba ahí esperando que me levantará para responder un mail, liderar a mi equipo, dar una clase. Project Glam me decía todos los días, perdiste casi todo lo que creías tuyo, pero yo sigo aquí, tu me construiste, tu ímpetu me sostuvo, hay una comunidad de mujeres que está ahí para sostenerte, así como tú con generosidad las has sostenido durante estos 10 años.
Ahora tenemos una micro oficinita llena de colores, en la cual amo estar, por primera vez tenemos una sede física y casi todo el equipo está junto. Aunque la que no está la extrañamos todos los días.
Gracias equipo, por ser el equipo más maravilloso del mundo. Las amo.
Feliz cumpleaños Project Glam … GRACIAS por salvarme la vida.